Taller B Sico De Cambio Ii

Ensayos literarios de cecilia

Las maneras se refieren a la cultura de la conducta de la persona y son regulados por la etiqueta. La etiqueta sobreentiende la relación benévola y valedera a todas las personas, independientemente de su puesto y la posición social. Él incluye el recurso cortés con la mujer, la relación respetuosa a los mayores, la forma del recurso a los mayores, la forma del recurso y el saludo, la regla de la gestión de la conversación, la conducta a la mesa. En total la etiqueta en la sociedad civilizada coincide con las exigencias generales de la cortesía, en que base están los principios del humanismo.

Un de los principios básicos de la vida moderna es el mantenimiento de las relaciones normales entre las personas y la aspiración a evitar los conflictos. A su vez se puede merecer el respeto y la atención sólo a la observación de la cortesía y la reserva. Por eso nada valer por las personas, que nos rodean, tan caro, como la cortesía y la delicadeza. Pero en la vida tenemos que encontrarnos con frecuencia con la brutalidad, la agudeza, la irreverencia a la persona de otra persona. La causa aquí en lo que subestimamos la cultura de la conducta de la persona, su manera.

La condición sine qua non de la comunicación es la delicadeza. La delicadeza no debe ser excesiva, convertirse en, llevar a nada al elogio injustificado visto u oído. No es necesario es intensivo esconder que por primera vez veis algo, escucháis, probáis para un gusto, temiendo que en caso contrario le contarán el ignorante.

Sigo comenzar nunca de la declaración "a usted demostraré esto y esto". Esto es equivalente a aquel, cuentan los psicólogos para decir: "le soy más inteligente, voy a decir y hacer algo cambiar la opinión". Es la llamada. Esto engendra a su interlocutor la resistencia interior y el deseo de luchar con usted antes de habéis comenzado la disputa.

El respeto a otra - la condición sine qua non del tacto hasta entre los compañeros buenos. A Ud tenía que encontrarse, probable, con la situación, cuando en la conferencia alguien echa con negligencia durante los discursos de los compañeros "el absurdo", "el absurdo" y así sucesivamente Tal conducta se es frecuente por la causa de lo que cuando él mismo comienza a manifestarse, hasta sus juicios sanos se encuentran por el auditorio con el fresco. Sobre tales personas hablan:

A todo son conocidas las expresiones: "la cortesía fría", "la cortesía de hielo", "la cortesía despreciativa", en que los epítetos añadidos a esta cualidad hermosa humana, no sólo matan su esencia, pero la transforman en el contraste.

Por desgracia, es completamente borrada la declaración hermosa de Cervantes: "No vale nada tan barato y no vale tan caro, como la cortesía." La cortesía verdadera puede ser sólo benévola, puesto que ella - una de las manifestaciones de la benevolencia sincera, desinteresada por la relación a todas las otras personas, con que a la persona cae encontrarse en el trabajo, en la casa, donde vive, en los lugares públicos. Con los compañeros del trabajo, con muchas conocidas en la vida cotidiana la cortesía puede ser pasada en la amistad, pero la benevolencia orgánica a las personas en general - la base obligatoria de la cortesía. La cultura verdadera de la conducta - allí, donde los actos de la persona en todas las situaciones, su contenido y la manifestación exterior sale de los principios morales de la moral y les corresponden.